Esta teja lleva casi 40 horas de trabajo. Él se la merece más que nadie, por el orgullo de ser mi hermano y admirar mi obra como lo hace. Mientras la trabajaba pensaba en él y quizás sea la última que haga, así que ahí esta, esperándote.
Volviendo de nuevo a mis raices, a la sangre que corre por mis venas, me adentre de nuevo en la Castilla de Don Quijote y Sancho Panza.





