Este Sant Antoni del Porquet llego a mis manos hace alrededor de unos 2 años con una misión especial... tenía que ``restaurarlo´´ ya que había estado al exterior y contaba con la solera de 29 años y estaba deteriorado. Yo no sé restaurar así que opte por utilizar la técnica de imitación de metales, primero lo hice en oro pero no me gusto el resultado así que acabe de nuevo con la imitación en plata. Fue un favor que me pidió una gran amiga, un trabajo muy especial con una historia detrás; el decorarlo trajo un sinfín de anécdotas inolvidables que jamás olvidaré, al igual que no olvidare a las dos personas con las compartí aquellas anécdotas en directo aunque en la distancia.
Acabado:

Antes: